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Su ubicación natural en el eje de comunicaciones que va del puerto de Veracruz a la ciudad de México, y el hecho de estar virtualmente rodeada por Puebla, fueron factores estratégicos determinantes durante gran parte de su historia. Los caminos de herradura que la cruzaron desde épocas tempranas, y más tarde las vías de ferrocarril, la mantuvieron ligada al Golfo y al centro del país, marcando el ritmo de su crecimiento económico, político y social, y también la involucraron en importantes acontecimientos de paz y de guerra, de progreso y de crisis.

Es el estado de la Federación con menor superficie ya que su extensión territorial es de 4 060.93 kilómetros cuadrados, lo que representa el 0.2 por ciento del territorio nacional. Su altitud media es de 2 230 metros sobre el nivel del mar, por lo que su clima es templado-subhúmedo, semifrío- subhúmedo y frío.

El estado cuenta con diversos atractivos turísticos, culturales, naturales y recreativos. Dentro de los atractivos turísticos destaca la arquitectura prehispánica y colonial que registran construcciones religiosas y civiles. En la prehispánica resaltan las zonas arqueológicas de Cacaxtla, Xochitécatl y Tizatlán y en la arquitectura colonial están los templos, capillas, portales, plazas cívicas, palacios municipales y el Palacio de Gobierno en la ciudad de Tlaxcala.

Entre los principales municipios se encuentran: Tlaxcala, Apizaco, Chiautempan, Huamantla, Calpulalpan y Tlaxco.

HISTORIA

En 1591 a pesar de lo reducido de su territorio, la fuerte identidad cultural tlaxcalteca, ya mestizada, llegó más allá de sus fronteras. Como parte del proceso de conquista y colonización hispana, varios cientos de tlaxcaltecas fueron trasladados a diferentes regiones del norte del país y aun fuera de él. Muchas pequeñas "Tlaxcala" fueron entonces fundadas en aquellos territorios con el objeto de contribuir a la tarea "civilizadora". Las fronteras de la provincia colonial quedaron condicionadas por los asentamientos prehispánicos de la antigua Tlaxcallan, y después se mantuvieron casi igual hasta la década de 1860, cuando se anexó al nuevo estado la región de Calpulalpan.

No obstante los diversos cambios de categoría política y forma de gobierno que tuvo Tlaxcala a lo largo de su historia —de señoríos a cabildo indígena, de éste a territorio político, luego a distrito, otra vez a territorio y por fin a estado soberano—, nunca perdió su esencia y convicción de autonomía como pueblo, aunque para ello debió luchar con mucha tenacidad, primero contra el poderío mexica, después ante el gobierno colonial, y más tarde frente a los regímenes monárquicos y republicanos tanto centrales como federales, sin que faltaran en esta pugna las miras anexionistas de su entidad vecina: Puebla.

ECONOMÍA

El Estado de Tlaxcala se localiza en la meseta central del país, en una posición estratégica entre el Distrito Federal y los estados de México y Puebla, principales centros de consumo y el puerto de Veracruz, el más importante de México en materia de tránsito de mercancías, tanto de exportación como de importación.

La infraestructura industrial en el Estado de Tlaxcala es la siguiente:

Ciudades Industriales Empresas Empleos
1.- Cd. Ind. Xicohténcatl I 32 7,729
2.- Cd. Ind. Xicohténcatl II 6 2,698
Parques Industriales    
1.- Xiloxoxtla 13 1,345
2.- Calpulalpan 7 1,928
3.- Ixtacuixtla 15 4,732
Corredores Industriales    
1.- Malinche 23 5,552
2.- Apizaco-Xalostoc-Huamantla 8 1.749
3.- Panzacola 39 6.107
     
Resto del Estado 233 14,752
Total del Estado 376 46,582

TURISMO

Tlaxcala es por sí mismo un gran descubrimiento para quien lo visita por primera vez, porque en cada paso encuentra verdaderos lugares de gran interés y ejemplo de esto es el mundo prehispánico lleno de historia.
El rostro español y el rostro mestizo de nuestras joyas coloniales Consumada la Conquista, aunque con menos violencia, a Tlaxcallan le fue arrancado su rostro prehispánico y sobrepuesto un nuevo rostro español. Los templos españoles se erigieron sobre los templos de las antiguas deidades indígenas. Los palacios y edificios públicos se derrumbaron y sus piedras sirvieron para construir el nuevo rostro de Tlaxcallan, que pronto se convertiría en la Noble y Muy Leal Ciudad de Tlaxcala de Nuestra Señora de la Asunción y, posteriormente, en la provincia del mismo nombre.

Mosaico inagotable de gratas sorpresas, Tlaxcala es también un paraíso para disfrutar a lo grande la naturaleza, ya sea en plan de descanso o en la emoción de los deportes de aventura. Quien ama el excursionismo, montañismo, campismo, rappel, la cabalgata o la bicicleta de montaña, encontrará en Tlaxcala escenarios naturales incomparables. Materialmente corresponde a las faldas de la montaña sagrada de los antiguos tlaxcaltecas: el volcán Matlalcuéyetl, "la de las faldas azules", su diosa del Agua. A más de 4,000 msnm, recientemente se encontraron los vestigios de lo que seguramente fue su santuario, donde los antiguos tlaxcaltecas le llevaban ofrendas y ofrecían sacrificios para pedirle lluvia. En la montaña sagrada, hoy más conocida como La Malinche, nos esperan espectaculares barrancas, como la Barranca de San Juan, considerada una de las más bellas de México, además de sus miles de hectáreas de bosques, cañadas e inolvidables paisajes panorámicos. Sus bosques de pinos y encinos albergan una gran variedad de aves y otras especies típicas del bosque. Las liebres sorprenden a su paso a los visitantes y los conejos y armadillos se mueven desenfadados de un lado a otro dentro del parque. En el invierno, la temperatura es muy baja, incluso puede llegar a nevar, lo cual agrega al lugar un especial atractivo. Enclavado en el Parque Nacional se construyó un paraíso recreativo familiar que cuenta con todos los atractivos y comodidades para una diversión sin fin: el Centro Vacacional La Malintzi.

Además, en tierras tlaxcaltecas sigue viva la tradición del temazcal, la cual ha permanecido desde épocas prehispánicas muy remotas. El Temazcalli, "lugar donde se tatema la gente", de uso extendido en toda Mesoamérica, tenía usos rituales, de purificación, curativos y para facilitar el trabajo de las parturientas, amén de haber sido empleado para la obtención del tinte grana a partir de la cochinilla del nopal. El baño de temazcal no es sino el primitivo baño de vapor con el que los antiguos mexicanos curaban sus males, pues se agregaba al agua hirviendo plantas medicinales que materialmente penetraban por los poros y el aparato respiratorio del enfermo, además de otras curaciones que se les hacían directamente, como frotaciones y golpes de ramas. Actualmente, ese es el uso que más interesa a los naturistas, que ven en el temazcal un medio para alcanzar la salud a través del agua.

TLAXCALA TAURINO

Sangre brava y valiente corre por las venas de Tlaxcala Tlaxcala, tierra de toros de bravura excepcional y valientes toreros que desbordan arte y pasión en cada lance, jalando con maestría y templanza con capote o muleta al bravo astado, burlando a la muerte, enardeciendo al público, que sabe que el gallardo artífice arriesga la vida para arrancarle un emocionado ¡ole!, Mientras la banda ejecuta el pasodoble Cielo Tlaxcalteca, alegrando los corazones que se aceleran en una catarsis colectiva. La fiesta brava, añeja tradición, tuvo su debut en nuestro país en la Ciudad de México, el 26 de junio de 1526, con la primera corrida de toros en honor a Hernán Cortés, a su regreso de las Hibueras, hoy Honduras. A partir de entonces, se adopta para siempre una fiesta netamente española, creando gran afición entre la población mestiza de donde surgirían grandes valientes del ruedo.

GASTRONOMÍA

La actual gastronomía tlaxcalteca es una herencia milenaria de nuestros ancestros prehispánicos enriquecida con ingredientes españoles que dejaron una gran veriedad de olores, sabores y colores que son una verdadera delicia.

La comida tradicional, por excelencia en nuestra región, es desde tiempos inmemorables, el maíz que era considerado de origen divino y que quizás explica por qué nuestros ancestros llamaron a su tierra Tlaxcallan, en honor del tlaxcalli, un nombre náhuatl que hasta ahora es conocido como tortilla. Los tlatloyos estaban preparados con masa de maíz y frijoles o ayocotes (frijoles gigantes) machacados, a los que se les añade chile y epazote (una hierba aromática), tamales, atoles y pozole (sopa de maíz) y la esencial tortilla. El delicioso huitlacoche, un tipo de hongo comestible, también se obtiene del maíz.

Debido al bloqueo comercial que mantenían los mexicas y los tlaxcaltecas, estos últimos tenían falta de sal para sazonar sus platillos, así que ellos usaban tequesquite como un sustituto. Hoy en Tlaxcala, el tequesquite todavía se utiliza para sazonar platillos, dándole un singular sabor.

Además del maíz, los tlaxcaltecas prehispánicos cultivaban calabazas, tomates verdes, nopales y frijoles; ellos también cazaban ciervos, patos, tlacuaches, conejos, liebres y huilotas. Además, cocinabas guajolote y perro itzcuintle, con una consistencia y sabor similar al del cerdo.

El maguey, denominado por Motolinía, como el árbol de las maravillas era muy utilizado por los antiguos tlaxcaltecas. Del maguey se obtiene el aguamiel (que una vez fermentado produce el pulque) los gusanos y la piel de las hojas carnosas (que son utilizadas para envolver la carne de mixtote, lo que les da un sabor exquisito).

FERIAS Y FESTIVIDADES

A través de todo el año, los visitantes pueden disfrutar y presenciar multicolores eventos que se suceden a lo largo y ancho del Estado.

Su ubicación natural en el eje de comunicaciones que va del puerto de Veracruz a la ciudad de México, y el hecho de estar virtualmente rodeada por Puebla, fueron factores estratégicos determinantes durante gran parte de su historia. Los caminos de herradura que la cruzaron desde épocas tempranas, y más tarde las vías de ferrocarril, la mantuvieron ligada al Golfo y al centro del país, marcando el ritmo de su crecimiento económico, político y social, y también la involucraron en importantes acontecimientos de paz y de guerra, de progreso y de crisis.

Es el estado de la Federación con menor superficie ya que su extensión territorial es de 4 060.93 kilómetros cuadrados, lo que representa el 0.2 por ciento del territorio nacional. Su altitud media es de 2 230 metros sobre el nivel del mar, por lo que su clima es templado-subhúmedo, semifrío- subhúmedo y frío.

El estado cuenta con diversos atractivos turísticos, culturales, naturales y recreativos. Dentro de los atractivos turísticos destaca la arquitectura prehispánica y colonial que registran construcciones religiosas y civiles. En la prehispánica resaltan las zonas arqueológicas de Cacaxtla, Xochitécatl y Tizatlán y en la arquitectura colonial están los templos, capillas, portales, plazas cívicas, palacios municipales y el Palacio de Gobierno en la ciudad de Tlaxcala.

Entre los principales municipios se encuentran: Tlaxcala, Apizaco, Chiautempan, Huamantla, Calpulalpan y Tlaxco.

HISTORIA

En 1591 a pesar de lo reducido de su territorio, la fuerte identidad cultural tlaxcalteca, ya mestizada, llegó más allá de sus fronteras. Como parte del proceso de conquista y colonización hispana, varios cientos de tlaxcaltecas fueron trasladados a diferentes regiones del norte del país y aun fuera de él. Muchas pequeñas "Tlaxcala" fueron entonces fundadas en aquellos territorios con el objeto de contribuir a la tarea "civilizadora". Las fronteras de la provincia colonial quedaron condicionadas por los asentamientos prehispánicos de la antigua Tlaxcallan, y después se mantuvieron casi igual hasta la década de 1860, cuando se anexó al nuevo estado la región de Calpulalpan.

No obstante los diversos cambios de categoría política y forma de gobierno que tuvo Tlaxcala a lo largo de su historia —de señoríos a cabildo indígena, de éste a territorio político, luego a distrito, otra vez a territorio y por fin a estado soberano—, nunca perdió su esencia y convicción de autonomía como pueblo, aunque para ello debió luchar con mucha tenacidad, primero contra el poderío mexica, después ante el gobierno colonial, y más tarde frente a los regímenes monárquicos y republicanos tanto centrales como federales, sin que faltaran en esta pugna las miras anexionistas de su entidad vecina: Puebla.

ECONOMÍA

El Estado de Tlaxcala se localiza en la meseta central del país, en una posición estratégica entre el Distrito Federal y los estados de México y Puebla, principales centros de consumo y el puerto de Veracruz, el más importante de México en materia de tránsito de mercancías, tanto de exportación como de importación.

La infraestructura industrial en el Estado de Tlaxcala es la siguiente:

Ciudades Industriales Empresas Empleos
1.- Cd. Ind. Xicohténcatl I 32 7,729
2.- Cd. Ind. Xicohténcatl II 6 2,698
Parques Industriales    
1.- Xiloxoxtla 13 1,345
2.- Calpulalpan 7 1,928
3.- Ixtacuixtla 15 4,732
Corredores Industriales    
1.- Malinche 23 5,552
2.- Apizaco-Xalostoc-Huamantla 8 1.749
3.- Panzacola 39 6.107
     
Resto del Estado 233 14,752
Total del Estado 376 46,582

TURISMO

Tlaxcala es por sí mismo un gran descubrimiento para quien lo visita por primera vez, porque en cada paso encuentra verdaderos lugares de gran interés y ejemplo de esto es el mundo prehispánico lleno de historia.
El rostro español y el rostro mestizo de nuestras joyas coloniales Consumada la Conquista, aunque con menos violencia, a Tlaxcallan le fue arrancado su rostro prehispánico y sobrepuesto un nuevo rostro español. Los templos españoles se erigieron sobre los templos de las antiguas deidades indígenas. Los palacios y edificios públicos se derrumbaron y sus piedras sirvieron para construir el nuevo rostro de Tlaxcallan, que pronto se convertiría en la Noble y Muy Leal Ciudad de Tlaxcala de Nuestra Señora de la Asunción y, posteriormente, en la provincia del mismo nombre.

Mosaico inagotable de gratas sorpresas, Tlaxcala es también un paraíso para disfrutar a lo grande la naturaleza, ya sea en plan de descanso o en la emoción de los deportes de aventura. Quien ama el excursionismo, montañismo, campismo, rappel, la cabalgata o la bicicleta de montaña, encontrará en Tlaxcala escenarios naturales incomparables. Materialmente corresponde a las faldas de la montaña sagrada de los antiguos tlaxcaltecas: el volcán Matlalcuéyetl, "la de las faldas azules", su diosa del Agua. A más de 4,000 msnm, recientemente se encontraron los vestigios de lo que seguramente fue su santuario, donde los antiguos tlaxcaltecas le llevaban ofrendas y ofrecían sacrificios para pedirle lluvia. En la montaña sagrada, hoy más conocida como La Malinche, nos esperan espectaculares barrancas, como la Barranca de San Juan, considerada una de las más bellas de México, además de sus miles de hectáreas de bosques, cañadas e inolvidables paisajes panorámicos. Sus bosques de pinos y encinos albergan una gran variedad de aves y otras especies típicas del bosque. Las liebres sorprenden a su paso a los visitantes y los conejos y armadillos se mueven desenfadados de un lado a otro dentro del parque. En el invierno, la temperatura es muy baja, incluso puede llegar a nevar, lo cual agrega al lugar un especial atractivo. Enclavado en el Parque Nacional se construyó un paraíso recreativo familiar que cuenta con todos los atractivos y comodidades para una diversión sin fin: el Centro Vacacional La Malintzi.

Además, en tierras tlaxcaltecas sigue viva la tradición del temazcal, la cual ha permanecido desde épocas prehispánicas muy remotas. El Temazcalli, "lugar donde se tatema la gente", de uso extendido en toda Mesoamérica, tenía usos rituales, de purificación, curativos y para facilitar el trabajo de las parturientas, amén de haber sido empleado para la obtención del tinte grana a partir de la cochinilla del nopal. El baño de temazcal no es sino el primitivo baño de vapor con el que los antiguos mexicanos curaban sus males, pues se agregaba al agua hirviendo plantas medicinales que materialmente penetraban por los poros y el aparato respiratorio del enfermo, además de otras curaciones que se les hacían directamente, como frotaciones y golpes de ramas. Actualmente, ese es el uso que más interesa a los naturistas, que ven en el temazcal un medio para alcanzar la salud a través del agua.

TLAXCALA TAURINO

Sangre brava y valiente corre por las venas de Tlaxcala Tlaxcala, tierra de toros de bravura excepcional y valientes toreros que desbordan arte y pasión en cada lance, jalando con maestría y templanza con capote o muleta al bravo astado, burlando a la muerte, enardeciendo al público, que sabe que el gallardo artífice arriesga la vida para arrancarle un emocionado ¡ole!, Mientras la banda ejecuta el pasodoble Cielo Tlaxcalteca, alegrando los corazones que se aceleran en una catarsis colectiva. La fiesta brava, añeja tradición, tuvo su debut en nuestro país en la Ciudad de México, el 26 de junio de 1526, con la primera corrida de toros en honor a Hernán Cortés, a su regreso de las Hibueras, hoy Honduras. A partir de entonces, se adopta para siempre una fiesta netamente española, creando gran afición entre la población mestiza de donde surgirían grandes valientes del ruedo.

GASTRONOMÍA

La actual gastronomía tlaxcalteca es una herencia milenaria de nuestros ancestros prehispánicos enriquecida con ingredientes españoles que dejaron una gran veriedad de olores, sabores y colores que son una verdadera delicia.

La comida tradicional, por excelencia en nuestra región, es desde tiempos inmemorables, el maíz que era considerado de origen divino y que quizás explica por qué nuestros ancestros llamaron a su tierra Tlaxcallan, en honor del tlaxcalli, un nombre náhuatl que hasta ahora es conocido como tortilla. Los tlatloyos estaban preparados con masa de maíz y frijoles o ayocotes (frijoles gigantes) machacados, a los que se les añade chile y epazote (una hierba aromática), tamales, atoles y pozole (sopa de maíz) y la esencial tortilla. El delicioso huitlacoche, un tipo de hongo comestible, también se obtiene del maíz.

Debido al bloqueo comercial que mantenían los mexicas y los tlaxcaltecas, estos últimos tenían falta de sal para sazonar sus platillos, así que ellos usaban tequesquite como un sustituto. Hoy en Tlaxcala, el tequesquite todavía se utiliza para sazonar platillos, dándole un singular sabor.

Además del maíz, los tlaxcaltecas prehispánicos cultivaban calabazas, tomates verdes, nopales y frijoles; ellos también cazaban ciervos, patos, tlacuaches, conejos, liebres y huilotas. Además, cocinabas guajolote y perro itzcuintle, con una consistencia y sabor similar al del cerdo.

El maguey, denominado por Motolinía, como el árbol de las maravillas era muy utilizado por los antiguos tlaxcaltecas. Del maguey se obtiene el aguamiel (que una vez fermentado produce el pulque) los gusanos y la piel de las hojas carnosas (que son utilizadas para envolver la carne de mixtote, lo que les da un sabor exquisito).

FERIAS Y FESTIVIDADES

A través de todo el año, los visitantes pueden disfrutar y presenciar multicolores eventos que se suceden a lo largo y ancho del Estado.

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